Alicante suda. Suda asfalto, paredes ardientes y plazas vacías bajo un sol implacable. Lo que antes era una ciudad que, al menos en ciertos rincones, ofrecía la tregua de un árbol, la frescura de una buganvilla o la sombra generosa de ejemplares maduros, hoy es un escenario urbano desolador donde buscar sombra se ha convertido […]
