
El municipio de Aigües ha reforzado su oposición a la ampliación del vertedero de El Campello con un mensaje claro: la gestión de residuos no puede seguir basándose en enterrar el problema. A menos de dos kilómetros del núcleo urbano, el proyecto ha encendido la alarma vecinal y ha reactivado el debate sobre un modelo que muchas voces consideran agotado.
El reciente coloquio celebrado en la Casa de Cultura ha servido no solo para informar, sino para evidenciar un consenso creciente: la ampliación no es la solución. Con la participación de expertos como representantes de Ecologistas en Acción y responsables políticos, se expusieron los riesgos ambientales, sanitarios y territoriales que implica seguir ampliando infraestructuras de vertido en lugar de apostar por la reducción, reutilización y reciclaje.
La movilización ciudadana apunta en una dirección cada vez más clara: es necesario cambiar el modelo. Frente a la ampliación del vertedero, desde el ámbito ecologista se insiste en alternativas viables como la mejora de la recogida selectiva, el retorno de envases o el compostaje. Medidas que no solo disminuyen la presión sobre instalaciones saturadas, sino que también generan empleo y reducen el impacto ambiental.
En esta línea, el Ayuntamiento ha aprobado una moción que insta a la Generalitat y al Consorcio Mare a paralizar el proyecto y aplicar el principio de prevención. La iniciativa también reclama mayor transparencia y participación en la toma de decisiones, recordando que los territorios afectados deben tener voz directa.
Desde Aigües lo tienen claro: ampliar vertederos es perpetuar un modelo insostenible. La solución pasa por repensar cómo consumimos y cómo gestionamos nuestros residuos, y, sobre todo, por escuchar a quienes viven en primera línea de sus consecuencias.























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