
Hay festivales que programan. Y hay festivales que toman posición.
El Spring Festival 2026 no se limita a añadir un nombre a su cartel: incorpora una declaración emocional. Dorian se suma a la edición alicantina en uno de los momentos más intensos —y más expuestos— de su trayectoria. No llegan como nostalgia dosmilera ni como reclamo indie de archivo. Llegan con la herida abierta y convertida en canción.
La ciudad vuelve a prepararse para ese fin de semana en el que la música no es banda sonora sino argumento. Y en ese argumento, Dorian ocupan ahora un lugar central junto a Carolina Durante, La M.O.D.A, Siloé, Ultraligera, Sexy Zebras, Xoel López, Hens, Marina Reche y Sanguijuelas del Guadiana. No es un cartel complaciente: es una fotografía generacional en pleno movimiento.
“Futuros imposibles”: bailar en el borde
Con Futuros imposibles, Marc Gili, Belly Hernández, Bart Sanz y Lisandro Montes no han firmado un disco cómodo. Han firmado un ajuste de cuentas con el tiempo. Diez canciones que atraviesan el duelo, la pérdida, la ruptura y esa necesidad casi física de reinventarse cuando todo lo anterior ya no sirve.
El álbum se mueve entre el pop electrónico que los convirtió en referente y una pulsión más orgánica que roza el folk alternativo. Hay new wave, sí. Hay sintetizadores que nos devuelven al ADN clásico de la banda. Pero también hay respiración, grieta, silencio.
‘A contraluz’, ‘Una noche más’ o ‘Por ti’ dialogan con el imaginario emocional que convirtió a Dorian en autores de himnos generacionales. ‘Solo el cielo’ baja la intensidad y deja que la vulnerabilidad ocupe el centro. Y ‘Materia oscura’ —con su pulso bailable y su reverencia a Parálisis Permanente— demuestra que incluso la oscuridad puede corearse.
Las colaboraciones con Santiago Motorizado y Rafa Val amplían el horizonte sin diluir la identidad. Dorian no buscan validación externa; buscan conversación.
Alicante como escenario emocional
El festival, impulsado por Producciones Baltimore, volverá a celebrarse en el Multiespacio Rabasa, transformando Alicante en un epicentro cultural que trasciende la música. Durante ese fin de semana, la ciudad deja de ser postal mediterránea para convertirse en territorio de catarsis colectiva.
Spring no es solo impacto turístico —aunque lo tiene— ni únicamente músculo de programación. Es la confirmación de que Alicante puede sostener un relato cultural propio, ambicioso y contemporáneo. Dos escenarios, zonas de descanso, propuesta gastronómica cuidada y una semana previa de alicientes. Pero lo esencial ocurre frente al escenario, cuando miles de personas cantan la misma frase como si fuera una confesión privada.
La presencia de Dorian en 2026 no es anecdótica: es estratégica. Su directo, siempre envolvente y emocionalmente quirúrgico, promete trasladar al festival la intensidad de Futuros imposibles en un momento de madurez artística plena. No son la banda que fueron. Son la banda que han decidido ser.
Los abonos —generales y premium— ya están disponibles en springalicante.es y, como suele ocurrir cuando el cartel empieza a tomar forma, los cupos limitados marcan el ritmo de la expectativa.
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