• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
Quefas

Quefas

  • INICIO
  • AGENDA
  • ¿DÓNDE ESTÁS?
    • ALACANTÍ
    • ALICANTE CIUDAD
    • ELCHE
    • L´ALCOIÀ
    • LES MARINES
    • VEGA BAJA
    • VINALOPÓ
  • ¿QUÉ BUSCAS?
    • ARTE
      • exposiciones
    • CINE
      • Cartelera de Cine de Alicante
      • estrenos
      • series
    • ESCÉNICAS
    • LETRAS
    • MÚSICA
      • EL BUEN VIGÍA
      • FESTIVALES
    • NENICXS
    • SOCIAL
    • TURISMO
      • GASTRONOMÍA
      • Rastros y mercadillos
      • Visitas
  • REVISTA
    • CRÓNICAS
    • DESTACADOS
    • NOTICIAS
    • NOTICIAS CULTURALES
    • OPINIÓN
  • CONTACTO
    • Contacta con nosotr@s
    • El mapa de la cultura alicantina.
    • Envíanos tus eventos
    • Envíanos tus novedades
    • Envíanos tus cartas al director
    • TARIFAS de quefas.es
  • RRSS y SUSCRIPCIONES

Nina de Juan inaugura ‘Contar y Cantar’: canciones desnudas y nudos que se deshacen

12 de septiembre de 2026 por Jon López Dávila Deja un comentario

Nina de Juan, cantante de Morgan, abrió en la Casa Bardín de Alicante la nueva temporada del ciclo “Contar y Cantar”, una propuesta que permite escuchar canciones, pero también asomarse al proceso que hay detrás de ellas.

Vivimos deprisa. Leemos deprisa. Escuchamos deprisa. Y luego llega la OCDE y nos recuerda que cada vez comprendemos peor lo que leemos…

Quizá por eso, como contradicción humana, discordante y abrupta, funcionan tan bien encuentros como “Contar y Cantar”, el ciclo del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, que regresó a la Casa Bardín con Nina de Juan como primera invitada de la temporada.

Un piano, un micrófono, unas canciones y, sobre todo, tiempo para detenerse….

Nina, desde el principio, se mostró natural, cercana y divertida, aunque dejando ver esa timidez que también forma parte de su manera de estar sobre un escenario. Hija de músicos, creció rodeada de discos -y apropiándose de los de su hermana-. El contacto con ella es sencillo desde que hablando de sus referencias aparecen Etta James, Aretha Franklin, Janis Joplin, Christina Aguilera, Carmen Boza o Nita, de Fuel Fandango. Voces muy distintas, pero todas atravesadas por una fuerte carga emocional.

En su caso, esa emoción pasa por una voz quebrada que a veces parece surgir de forma espontánea y que, sin embargo, también forma parte de los recursos que ha aprendido a manejar.

«El instrumento está dentro». Y quizá por eso componer se convierte en una manera de ordenar lo que cuesta explicar de otra forma. Y Nina lo resumió con una frase sencilla: componer deshace nudos.

Desde 2012 lo hace junto a Morgan, una banda en la que encontró a la gente adecuada para transformar ideas íntimas en canciones colectivas. El origen puede ser mínimo: dos acordes, un cambio, una frase, una sensación. A partir de ahí, la cabeza se marcha. –“Dejo aquí mi cáscara y mi mente se va a Júpiter” –, explicó. Ese es el germen para una lucha despiadada contra su «negativa» voz interior.

Después llega el local de ensayo, donde las canciones crecen, se visten, se desvisten y cambian de forma hasta encontrar su sitio dentro del grupo.

El proceso, sin embargo, no siempre fluye. Nina habló también de inseguridades, complejos y de esa dificultad para sentarse a crear cuando uno siente que debería estar creando. No hay una maquinaria automática detrás de cuatro discos ni una inspiración permanente esperando a ser activada. Y tampoco parece interesarle funcionar así.

No es «multitasker». Lo tiene claro: Si toca, toca. Si compone, compone. Y si descansa, descansa. Y eso, en un mundo que premia estar haciendo varias cosas a la vez, suena maravillosamente disidente y contracultural.

Quizá por eso escuchar sus canciones desnudas tenía algo especial. Sin la producción ni el volumen de Morgan, temas como “Volver”, “Home”, “Another Road”, “River”, “El pájaro”, “Arena” o “Sargento de hierro” mostraban otra textura, más cuando desde la primera fila la alientan y parece transportarse a esa habitación de casa donde tiene el piano y se permite el lujo de gritar, o de meter «ah ah ahs» para probar.

En ese contexto, la conversación sirvió, además, como una especie de subtítulo previo. y Nina se puso a explicar el origen de una canción, el momento o la emoción que la había puesto en marcha, y segundos después todo aquello aparece transformado en blues tocado con piano, con los matices extraordinarios de esa voz que descubrimos de corista de Quique González.

Ahí está probablemente una de las virtudes del formato. No explica las canciones para cerrarlas, sino que abre nuevas formas de escucharlas.

También resulta interesante observar cómo alguien aparentemente introvertido puede encontrar precisamente en el escudo metafórico de un piano y un micrófono con delay el lugar desde el que decir lo que quizá sería mucho más difícil expresar sin ellos.

La timidez se protege detrás de las teclas. Y la música hace el resto.

Morgan se encuentra ahora cerrando la etapa de “Hotel Morgan”, su cuarto disco, mientras el grupo ya trabaja en nuevas canciones. El 17 de octubre pasarán por Ibi dentro del tramo final de una gira que se prolongará hasta marzo.

Después llegará otro disco. Y todo volverá a empezar: Dos acordes. Una idea. La mente viajando a Júpiter. Y, con suerte, algún nudo menos. Como todos los presentes, supongo, ayer.

Publicado en: ALICANTE CIUDAD, conciertos top, crónicas, MÚSICA, noticia cultural, noticias breves, noticias TOP, REVISTA Etiquetado como: Diputación, IAC Juan Gilalbert




Síguenos en whatsapp
Síguenos en Telegram

Entradas recientes

  • La semana en MACA
  • Novedades #MadeInAlicante
  • El Onda Tary y los conciertos de la semana
  • Top Nacional 2026 (semana 43)
  • Agenda de escénicas del fin de semana

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quefas © 2026

X