
El Museo de Bellas Artes de Alicante (MUBAG) se suma a la conmemoración del Año Varela con la exposición Emilio Varela. Una ensoñación intimista, una propuesta que reúne más de treinta obras —en su mayoría retratos—, incluyendo piezas inéditas procedentes del ámbito familiar del artista. La muestra podrá visitarse hasta septiembre y supone una aproximación singular a la dimensión más privada de Emilio Varela.
El proyecto expositivo conmemora el 75 aniversario del fallecimiento del pintor (1887-1951), figura clave del contexto cultural alicantino en la primera mitad del siglo XX, y se articula a partir de un conjunto de obras procedentes tanto de colecciones particulares como del propio MUBAG y del Museo Nacional del Prado.
Instalada en la planta baja del museo, la exposición ha sido concebida como un espacio específicamente diseñado para reforzar el carácter íntimo del discurso, comisariado por Jorge A. Soler y María Gazabat. La propuesta se construye a partir de préstamos excepcionales de descendientes y coleccionistas, configurando un recorrido centrado en lo doméstico, lo afectivo y lo cotidiano en la obra de Varela.
El eje curatorial parte de tres pinturas principales que emplean el recurso del “cuadro dentro del cuadro”, vinculadas a interiores de la vivienda familiar en Alicante. A partir de estas piezas —dos interiores y un autorretrato— se despliega un conjunto de pinturas y dibujos que se alejan de los registros más conocidos del artista para generar nuevas asociaciones visuales.
La exposición incorpora además diálogos entre obra pictórica y material documental, como el caso de La Anciana, presentada junto a una fotografía de archivo en la que aparece el joven Varela en la escuela de Joaquín Sorolla en Madrid. Este tipo de yuxtaposiciones refuerza el carácter investigativo del proyecto.
El recorrido concluye con un espacio dedicado a la relación entre Varela y Óscar Esplá, coincidiendo con el 50 aniversario del fallecimiento del compositor. En este ámbito se exhibe un retrato de Esplá realizado por Maurice Fromkes, junto a textos y obras que subrayan la dimensión intelectual y afectiva de este vínculo.
Entre las piezas inéditas destacan retratos de su entorno más cercano, como los dedicados al pintor Andrés Buforn y a distintos miembros de su familia. El conjunto se completa con dibujos y estudios de figuras femeninas y arlequines, que aportan una visión complementaria de su práctica artística.
Con esta exposición, el MUBAG propone una relectura de Emilio Varela desde una perspectiva introspectiva y poco transitada, centrada en su universo personal y en las redes afectivas que atravesaron su producción artística.























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