
La cuarta campaña arqueológica consecutiva ha permitido localizar nuevas viviendas y sepulturas, además de recuperar cerámicas, herramientas y adornos que aportan información sobre la vida cotidiana de sus habitantes.
El yacimiento de El Tabayá, en Aspe, estuvo ocupado durante más de mil años, según confirman los últimos resultados de las excavaciones desarrolladas por el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ). La campaña de 2026, la cuarta consecutiva desde que se retomaron los trabajos en 2023, ha permitido documentar nuevas estructuras domésticas y sepulturas, así como ampliar el conocimiento sobre la evolución histórica de este poblado de la Edad del Bronce.
Los trabajos están dirigidos por el arqueólogo del MARQ Juan Antonio López Padilla y forman parte del proyecto «Sociedad y espacio social en el extremo nororiental de El Argar», incluido en el Plan Provincial de Excavaciones e Investigaciones Arqueológicas de la Diputación de Alicante. La iniciativa cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Aspe, a través de su Concejalía de Cultura y del Museo Histórico Municipal.
La ampliación de la superficie excavada ha permitido identificar nuevas viviendas y obtener información adicional sobre las prácticas funerarias del asentamiento. Entre los materiales recuperados destacan vasijas de cerámica elaboradas a mano, utensilios de piedra y hueso, y adornos de marfil y concha. Estos hallazgos contribuyen a reconstruir aspectos de la vida cotidiana de la comunidad y confirman el potencial arqueológico de un enclave que todavía conserva incógnitas por resolver.
Uno de los avances más relevantes procede de las más de veinte dataciones por radiocarbono realizadas, que han permitido establecer que el asentamiento estuvo habitado durante más de un milenio.
El Tabayá es uno de los yacimientos argáricos más destacados de la provincia de Alicante y del sureste peninsular. La cultura de El Argar se desarrolló en este territorio entre aproximadamente el 2200 y el 1500 a. C. El poblado ocupaba una posición estratégica en el extremo septentrional de este ámbito cultural, en una zona de contacto entre las tierras del Bajo Segura y el Bajo Vinalopó y las comunidades de la Edad del Bronce del Medio y Alto Vinalopó.
Las primeras excavaciones se llevaron a cabo entre 1987 y 1991, en cuatro campañas dirigidas por Mauro S. Hernández Pérez, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante. Aquellos trabajos ya documentaron varias sepulturas situadas bajo las viviendas, una práctica característica de la cultura argárica.
Las nuevas investigaciones del MARQ permiten ampliar los resultados de aquellas primeras intervenciones y profundizar en el conocimiento de la ocupación del territorio durante la Edad del Bronce.












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