• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
Quefas

Quefas

  • INICIO
  • AGENDA
  • ¿DÓNDE ESTÁS?
    • ALACANTÍ
    • ALICANTE CIUDAD
    • ELCHE
    • L´ALCOIÀ
    • LES MARINES
    • VEGA BAJA
    • VINALOPÓ
  • ¿QUÉ BUSCAS?
    • ARTE
      • exposiciones
    • CINE
      • Cartelera de Cine de Alicante
      • estrenos
      • series
    • ESCÉNICAS
    • LETRAS
    • MÚSICA
      • EL BUEN VIGÍA
      • FESTIVALES
    • NENICXS
    • SOCIAL
    • TURISMO
      • GASTRONOMÍA
      • Rastros y mercadillos
      • Visitas
  • REVISTA
    • CRÓNICAS
    • DESTACADOS
    • NOTICIAS
    • NOTICIAS CULTURALES
    • OPINIÓN
  • CONTACTO
    • Contacta con nosotr@s
    • El mapa de la cultura alicantina.
    • Envíanos tus eventos
    • Envíanos tus novedades
    • Envíanos tus cartas al director
    • TARIFAS de quefas.es
  • RRSS y SUSCRIPCIONES

La hostelería alicantina y el espejismo del turismo fácil

20 de noviembre de 2025 por Jon López Dávila 1 comentario

En las últimas semanas se ha vuelto casi un género propio en redes sociales: los Reels de hosteleros alicantinos lamentándose de que no venden, de que las cuentas no salen y de que la ciudad “ya no es lo que era”. Y uno no puede evitar preguntarse: ¿y qué esperaban?

Durante años, buena parte del sector decidió subirse al tren de la propuesta turística del Ayuntamiento, apostándolo todo al visitante de paso, al guiri que pisa Alicante como quien pisa un aeropuerto: rápido, sin vínculos y sin intención de volver. Y en ese viaje se fueron quedando por el camino cosas importantes.

Se quedó la cocina de toda la vida, los platos que daban identidad, que eran accesibles y que fidelizaban al vecino (y sino, busca tú unos callos por el centro de la ciudad…). Se quedaron también los precios razonables, reemplazados por cartas infladas donde una tapa mediocre se cobra como caviar, y siempre en una mesa «amantelada» en la que el consumo rápido pasó a la historia.

Se quedó, cómo no, el respeto al trabajador: contratos mínimos, horarios eternos y sueldos que a veces daban vergüenza ajena. Y todo por atraer un turista que, siendo sinceros, no suele distinguir entre un bar con alma y un escaparate más donde hacerse la foto.

Al final, pasó lo que tenía que pasar. Cuando la ciudad se convierte en un decorado para visitantes, el alquiler sube, las tasas suben y llegan los locales “chic” que funcionan más como escenografía que como bares. Cafeterías de paso, perfectas para paseantes que luego se hacen el bocata en su casa o en la cocina del Mercadona. Y el hostelero que ayer celebraba la llegada masiva del turismo se pregunta ahora por qué ya no le salen las cuentas.

Mientras tanto, el cliente de toda la vida —ese que mantenía el negocio en temporada baja, ese que llenaba la terraza entre semana— ha tenido que marcharse o simplemente ya no puede permitirse tomarse el café de la mañana ni la cerveza de la tarde. Porque cuando la ciudad se rediseña para el visitante, el residente termina viviendo como turista permanente… con sueldos de aquí y precios de allá. Algo que, también se está viendo que es insostenible. Y más, si vivías de alquiler y te lo han duplicado por dos, en 5 años (en el mejor de los casos)

Las lluvias del egoísmo y del materialismo traen estos lodos. Cuando uno construye su negocio pensando solo en el beneficio inmediato y en el viajero fugaz, olvida algo esencial: un bar no es solo un punto de venta; es un punto de encuentro. Y los encuentros los sostienen las personas que viven aquí, no las que vienen una vez y no vuelven.

Quizá sea momento de que el sector mire hacia dentro. Que recuerde dónde está, de quién depende realmente y qué tipo de ciudad quiere ayudar a construir. Porque si todo se limita a las masas que van y vienen, es cuestión de tiempo que llegue lo que ya está llegando: la soledad de una terraza vacía en plena temporada, y la amarga conciencia de que la culpa no es solo de la lluvia y el frío, sino también de las semillas que se decidieron sembrar.

Publicado en: ALICANTE CIUDAD, Crítica Social, en portada, noticias breves, opinión, REVISTA, SOCIAL




Síguenos en whatsapp
Síguenos en Telegram

Entradas recientes

  • ¿Qué vas a hacer hoy MARTES en la provincia de Alicante?
  • Cine en VOSE en la SEU con Kazan/Loden y Lanthimos como grandes protagonistas
  • GEN-IA: una jornada para entender la inteligencia artificial creativa, sin ruido ni promesas vacías
  • «Figuras ocultas» el 26 de marzo en la SEU de Alicante
  • Los planes del lunes

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Lily dice

    30 de noviembre de 2025 a las 05:16

    Excelente resumen de un cambio sin esencia. Lamentamos tanto que desde hace 6 años que llegamos al país. esta ciudad brillante y encantadora se haya puesto el «sayo» al revés. Está muy bien el turismo, claro. Pero … y los residentes? Ojalá cambie un poco la mirada y podamos temer más oportunidades de vida aquí para nosotros sin pensar en lo efímero que no deja dinero suficiente.
    Gracias por el artículo.
    Saludos
    Lily

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quefas © 2026

X