Empecemos por lo evidente, para no marear:hay que comer.pagar el alquiler.la luz.el servidor.el dominio…y el tiempo. Sí, el tiempo también cuenta, aunque durante años hayamos fingido que no. Desde 2015 mantenemos una agenda cultural viva. Viva de verdad: actualizada, ordenada, contrastada y pensada para quien busca planes, no para quien solo quiere colgar un cartel […]
opinión
500 manifestanes con folios no cambian nada
Hay algo obsceno en la repetición del lamento. Nos quejamos en voz baja, en corrillos, en redes sociales, en sobremesas interminables. Nos escandalizamos por la vivienda imposible, por las VPPO de La Condomina convertidas en símbolo de chapuza o de algo peor, por los fondos buitre que compran barrios como quien compra cromos. Pero cuando […]
Sumar o desaparecer: la izquierda ante el espejo de su propia vanidad
Hay momentos en la historia en los que la política deja de ser estrategia y se convierte en instinto de supervivencia. Este es uno de ellos. Y, sin embargo, lo que vemos es otra cosa: siglas defendidas como trincheras, liderazgos acariciados como reliquias, egos tratados como patrimonio cultural inmaterial. La propuesta de Gabriel Rufián de […]
El banquillo de los algoritmos: cuando el negocio es la mente de nuestros hijos
Hay algo obsceno en ver a un hombre comparecer ante un tribunal con el gesto compungido del que finge no entender lo que ha hecho. Algo profundamente obsceno cuando ese hombre es Mark Zuckerberg y el tribunal juzga —no sólo delitos concretos, sino una era entera de intoxicación digital— a Meta. Obsceno no por la […]
El debate sobre la ampliación del vertedero reabre la reflexión sobre la gestión de residuos en El Campello
El debate sobre la ampliación del vertedero de El Campello ha reabierto una reflexión profunda sobre el modelo de gestión de residuos en la zona. La reciente denuncia de Ecologistas en Acción acerca de posibles irregularidades administrativas no solo cuestiona la tramitación del proyecto, sino que vuelve a situar en el centro la necesidad de […]
La ironía como disfraz, no sólo por Carnaval.
No me gusta disfrazarme. Lo confieso con la misma incomodidad con la que otros confiesan que no saben bailar. Me incomoda la máscara porque siempre he creído —quizá con una ingenuidad casi religiosa— que hay que dar la cara. Que incluso en los días de fiesta uno debería ser fiel a sí mismo, sin lentejuelas […]





