
La provincia de Alicante, en el extremo suroriental de la Comunidad Valenciana, suele asociarse al litoral mediterráneo, pero su interior alberga algunos de los relieves más abruptos y montañosos del arco prebético valenciano. La proximidad entre el mar y la montaña genera fuertes contrastes altitudinales, pendientes acusadas y paisajes de gran interés geológico y montañero.
Desde un punto de vista estrictamente montañero, las sierras alicantinas destacan menos por sus cifras absolutas de altitud que por su orografía compleja, sus desniveles concentrados y la exposición de muchas de sus rutas, que convierten algunas ascensiones en recorridos exigentes pese a no superar los 1.600 metros. A continuación se presentan algunos de los picos más relevantes de la provincia, atendiendo a su altura, entidad montañosa y carácter del ascenso.
1. Aitana – 1.558 m
El Aitana es el techo provincial y el gran referente de la montaña alicantina. Se eleva en el corazón de la Sierra de Aitana, formando una extensa altiplanicie culminada por abruptos cortados calizos. Desde su cima, en condiciones de buena visibilidad, se domina gran parte del interior alicantino e incluso el Mediterráneo.
Las rutas de ascenso, aunque técnicamente sencillas, exigen una buena preparación física por su longitud y desnivel acumulado, especialmente si se accede desde cotas bajas. En invierno, la meteorología puede ser severa, con frecuentes episodios de viento, niebla o incluso nieve.
2. Puig Campana – 1.406 m
El Puig Campana es, probablemente, la montaña más emblemática de Alicante. Su silueta piramidal se alza de forma abrupta muy cerca del mar, generando uno de los mayores desniveles directos de la provincia. Desde el punto de vista montañero, es una ascensión exigente, especialmente por la pedrera del Barranc del Infierno y la fuerte inclinación de sus laderas.
La cima ofrece una panorámica excepcional sobre la Marina Baixa y el litoral, reforzando esa sensación tan característica de “montaña mediterránea”.
3. Alt del Maigmó – 1.296 m
El Maigmó se sitúa entre las comarcas de l’Alacantí y l’Alcoià, formando parte de la Sierra del Maigmó. Es una montaña amplia, de cumbres suaves pero flanqueada por barrancos y crestas calcáreas.
Las ascensiones son largas y solitarias, ideales para quienes buscan recorridos de media montaña con orientación más alpina que turística. Destacan sus vistas abiertas hacia el interior provincial y la alineación de sierras prebéticas.
4. Pla de la Casa – 1.379 m
Punto culminante de la Serra de la Serrella, el Pla de la Casa es una de las cumbres más interesantes desde el punto de vista paisajístico. La Serrella presenta una orografía agreste, con crestas afiladas, lapiaces y barrancos profundos.
Es una sierra muy apreciada por montañeros experimentados, tanto por la belleza del entorno como por la exigencia física de sus itinerarios.
5. Torreta de les Creus – 1.249 m
Situada también en la Sierra de Aitana, cerca del puerto de Tudons, esta cima secundaria tiene un marcado carácter montañero. El entorno es abierto y venteado, con amplias vistas sobre el altiplano y las sierras circundantes.
Aunque su ascenso no presenta dificultades técnicas, es una cumbre muy expuesta a las condiciones meteorológicas, lo que le confiere un carácter serio en determinadas épocas del año.
6. Recingle Alt – 1.353 m
Otra de las grandes cumbres de la Serrella, el Recingle Alt destaca por sus crestas y cortados. Es una montaña menos frecuentada, ideal para quienes buscan rutas más salvajes y una experiencia de montaña alejada de la masificación.
La variedad florística y la sensación de aislamiento refuerzan su atractivo montañero.
7. Montgó – 753 m
El Montgó no destaca por su altitud, pero sí por su entidad paisajística y geográfica. Se eleva de forma abrupta entre Dénia y Xàbia, directamente desde el nivel del mar, lo que le confiere una presencia imponente.
Sus rutas combinan tramos pedregosos, exposición solar y vistas continuas al Mediterráneo, siendo un ejemplo claro de montaña litoral con carácter propio.
8. Cabeçó de Mariola – 1.250 m
En el macizo de la Serra de Mariola, este pico representa la vertiente más montañosa de una sierra conocida por su biodiversidad. El relieve es más amable que en Aitana o Serrella, pero no exento de largos desniveles y recorridos exigentes.
Es una montaña ideal para travesías largas y rutas circulares.
9. Cabeçó del Llop – 1.380 m
Cumbre secundaria del entorno del Puig Campana, menos conocida y mucho menos concurrida. Desde un punto de vista montañero, ofrece itinerarios más tranquilos y panorámicas excelentes tanto del litoral como del interior.
Una buena opción para quienes buscan alternativas al itinerario clásico del Puig Campana.
10. La Madama – 1.232 m
Situada también en Mariola, La Madama es una cima amplia y accesible, con ascensiones progresivas y vistas abiertas sobre los valles interiores. Su interés reside más en el entorno natural que en la dificultad técnica.
Es una montaña muy adecuada para rutas interpretativas y salidas de media montaña.
Las montañas de Alicante no impresionan por cifras extremas, pero sí por su carácter, sus desniveles concentrados y la cercanía entre cumbres y mar. Para el montañero, representan un territorio exigente, diverso y sorprendente, donde cada ascensión combina geología, paisaje y esfuerzo físico en un espacio relativamente reducido.
Un escenario perfecto para entender que la montaña no se mide solo en metros, sino en experiencia.























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