
En Alicante, la educación ambiental empieza a tomar forma en las aulas como una práctica cotidiana. No se trata solo de explicar qué es reciclar, sino de comprender qué ocurre con aquello que tiramos y cómo cada gesto doméstico —separar residuos, elegir el contenedor correcto— forma parte de la vida de una ciudad.
Más de 1.200 estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria participan desde febrero en actividades educativas sobre limpieza urbana y reciclaje, impulsadas por el Ayuntamiento de Alicante junto a la empresa concesionaria del servicio de limpieza, Netial. Las propuestas forman parte del programa municipal Alicante Educa, que introduce en los centros escolares contenidos relacionados con la gestión de residuos, el reciclaje y el cuidado del entorno.
El programa se desarrolla entre el 15 de febrero y el 15 de junio y permanece abierto a nuevos centros educativos interesados. Entre los colegios e institutos que ya participan se encuentran los CEIP El Tossal, Santísima Faz, 9 d’Octubre, El Palmeral, San Fernando, Altamira, Costa Blanca, Campoamor y Nuestra Señora de la Paz, además de los centros Jesús María y San Nicolás de Bari y los institutos Cavanilles y Cabo de la Huerta.
La iniciativa incluye cuatro actividades formativas adaptadas a distintas edades y niveles educativos. En “Un día en la limpieza de Alicante”, los estudiantes observan de cerca la maquinaria utilizada en la limpieza viaria y la recogida de residuos, descubriendo cómo se gestionan materiales como cartón, envases, plásticos o metales una vez salen de los hogares.
Para los más pequeños, “Cuento y re-ciclo” utiliza una historia ambientada en la isla de Tabarca para explicar el impacto de los residuos en los ecosistemas. A través de un relato motor, los niños se acercan por primera vez a conceptos básicos como el reciclaje o el uso del contenedor de materia orgánica.
El programa también propone “Reciclactiva-T”, una actividad participativa que explica el ciclo completo de tratamiento de los residuos urbanos mediante un audiovisual y un juego cooperativo tipo escape room, reforzando la importancia de la recogida selectiva.
La propuesta se completa con “RAEE Rap”, un taller-debate sobre el uso y reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos, en el que el alumnado crea una pieza musical como forma de reflexión colectiva sobre el impacto ambiental de estos dispositivos.
En conjunto, el proyecto busca fomentar hábitos responsables desde edades tempranas y reforzar la conciencia ambiental entre los estudiantes, recordando que la limpieza de una ciudad empieza, muchas veces, en decisiones pequeñas tomadas dentro de casa.























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