
En el año 2826, Las Cigarreras ya no serán exactamente Las Cigarreras. O quizá lo serán más que nunca. Unas ruinas desérticas de lo que antes llamaban Semana Santa, misteriosas, atravesadas por restos de cultura, humo antiguo, memoria industrial y una pregunta incómoda: ¿qué queda de un centro cultural cuando el futuro lo convierte en decorado, parque temático o pista de baile?
Bajo esa hipótesis entre la ciencia ficción, la crítica institucional y el juego colectivo, el Centro Cultural Las Cigarreras se suma al DIM 2026. Día Internacional de los Museos con el taller “Discoteca Infrarrojo Multisala – (Meta: Parque de Atracciones)”, una propuesta abierta que tendrá lugar el 16 de mayo, de 10:30 a 13:30 horas, en el exterior del centro.
La actividad plantea un ejercicio de imaginación radical: construir, en formato maqueta y a través de una dinámica de terapia/juego sandbox, un nuevo espacio híbrido que mezcle lo mejor de un espacio cultural de barrio con una macrodiscoteca distópica multisala. Dicho de otro modo: pensar el museo, el centro cultural y la ciudad no como instituciones cerradas, sino como organismos mutantes, capaces de sobrevivir incluso a su propia ruina.
La propuesta está dirigida por Rubén GoMo (Radioboy+), con la intervención especial del “Proyecto Bola” de Tania Rabasco Fernández (@cutrefaccion), y se presenta como un taller sin inscripción previa, de acceso libre y aforo ilimitado, abierto a todos los públicos. Una invitación a participar sin credenciales, sin solemnidad y sin miedo a tocar el futuro con las manos.
En un momento en el que los museos se preguntan cómo seguir siendo espacios de encuentro en un mundo cada vez más fragmentado, “Discoteca Infrarrojo Multisala” responde con una imagen tan delirante como precisa: la cultura como ruina fértil, como fiesta superviviente, como maqueta especulativa donde lo comunitario, lo nocturno y lo monstruosamente lúdico pueden volver a encontrarse.
Porque quizá, dentro de 800 años, cuando alguien excave los restos de nuestras instituciones culturales, no encuentre únicamente programas, catálogos o memorias de actividades. Quizá encuentre una pista de baile. Y entienda, por fin, que también ahí se pensaba el mundo. O que entendimos que en la imaginación estaba todo eso que la realidad, por desgracia, no nos dio.






















Deja una respuesta