
El próximo sábado 13 de junio, la Plaza Castelar de Elda volverá a convertirse en punto de encuentro para la cultura urbana con la celebración de la III edición de Original’s Jam Hip Hop “Raíces y Ramas”, una jornada de acceso libre que arrancará a partir de las 12:00 horas y que reunirá música, graffiti, breaking, beat-box, talleres y food trucks.
El festival propone una programación amplia que mira al hip hop desde sus distintas ramas. En el apartado musical, el cartel reúne a Juaninacka & Ciclo, Hermano L, Original Beat-Box Battle, Pozo Musikandante & Lhyon, Casta Diva, DJ Klean / DJ Ekuomo y el primer premio de la batalla de canciones. Una combinación que mezcla nombres con trayectoria, escena local y cultura de batalla, manteniendo vivo ese espíritu de plaza, micro abierto y comunidad que siempre ha formado parte del género.
La parte visual tendrá también un peso destacado con la presencia de artistas de graffiti como Loco13, Indi y Corey, además de una Kids Zone con taller de graffiti a cargo de Noba41 y taller de breaking con Justice & Skot La Rock. Esta dimensión resulta especialmente interesante en una provincia como Alicante, donde el muralismo y el arte urbano han tenido espacios propios de crecimiento, encuentro y experimentación.
En ese sentido, la cita eldense llega con un guiño inevitable a la memoria reciente del muralismo local. Se echan de menos proyectos como La Tapia, en Sant Joan d’Alacant, que durante años funcionó como escaparate y punto de reunión para creadores urbanos de la provincia. También deja un hueco difícil de llenar la ausencia este año de Alacant Desperta, una de esas iniciativas que entendían la cultura urbana no solo como programación, sino como forma de ocupar la calle, compartir lenguajes y construir comunidad.
Por eso, propuestas como Original’s Jam Hip Hop resultan necesarias. No solo por traer conciertos y actividades, sino porque mantienen encendida una red cultural que necesita espacios visibles, públicos y accesibles. En una época en la que muchas iniciativas independientes sobreviven con dificultad, que una plaza vuelva a llenarse de rap, pintura, baile y participación vecinal es una buena noticia.
Con entrada libre y una programación pensada para todos los públicos, Elda se suma así al mapa de la cultura urbana alicantina con una jornada que mira a las raíces del hip hop, pero también a sus ramas más jóvenes: las que crecen en los talleres, en las batallas, en los muros y en la calle.
























Deja una respuesta