
las preguntas incómodas que también importan
No todos los artículos más leídos nacen para marcar tendencia inmediata. Algunos lo hacen para dejar constancia, para señalar grietas que ya estaban ahí o para formular preguntas que no siempre encuentran respuesta en el debate público dominante. Los textos que ocupan los puestos del 81 al 100 del ranking de opinión de quefas.es en 2025 forman precisamente ese mapa de alertas, reflexiones y miradas críticas que, sin hacer ruido estridente, han conectado con miles de lectoras y lectores.
En este bloque conviven análisis sobre política local y estatal, reflexiones sobre educación, paternidad y vida cotidiana, críticas al modelo turístico y de consumo, y textos que reivindican el pensamiento pausado, el humor inteligente o la necesidad de repensar cómo habitamos nuestras ciudades en un contexto de crisis climática. Artículos que no buscan complacencia, sino comprensión, y que invitan a detenerse, a discrepar o a reconocerse en lo leído.
Este tramo del ranking demuestra que la opinión no siempre necesita ser trending topic para ser relevante. A veces basta con nombrar lo que muchos intuyen, poner palabras a una incomodidad compartida o recordar debates que, aunque parezcan olvidados, siguen siendo urgentes.
81. Titulitis, mentiras curriculares y mediocridad institucional
En los últimos tiempos, la opinión pública española ha vuelto a escandalizarse —no sin una cierta sensación de déjà vu— por los casos de políticos que han falseado, inflado o maquillado sus currículums académicos. No es una novedad. Desde másteres fantasma hasta titulaciones inexistentes o presentadas con ambigüedad calculada, los partidos políticos, sea cual sea su color, han sido cómplices —por acción o por omisión— de una enfermedad estructural que afecta no solo a sus filas, sino a la cultura meritocrática del país: la titulitis.
82. El empresariado alicantino, sigue en su mundo…
El empresariado alicantino sigue demostrando que vive en su propio mundo, incapaz de hacer autocrítica y perpetuando una imagen de la provincia que la convierte, una vez más, en el hazmerreír de España. Alicante se atrinchera en su victimismo de manual, ese que solo sabe sacar a relucir cuando hay fiestas o desastres, mientras, salvo contadas excepciones, ignora cualquier intento serio de proyectarse más allá del chanchulleo local. Y como era de esperar, aquellos que siempre han estado cómodos en este juego de influencias son los mismos que ahora cierran filas con Carlos Mazón. LEER MÁS
83. Barcala y el espejismo verde en Alicante.
En filosofía, la teoría de la «verdad como coherencia» sostiene que algo es verdadero si encaja dentro de un sistema de creencias que consideramos lógico o aceptable. Bajo esta premisa, Luis Barcala parece haber construido su relato climático: uno en el que plantar árboles periféricos y flores de temporada justifica la tala de cientos de ejemplares centenarios y la desaparición de zonas de sombra vitales en pleno corazón de la ciudad. Un relato coherente… pero no necesariamente verdadero. Porque, por esa regla de tres, podríamos hacer el chiste (fácil) de que en Alicante la única sombra que tenemos, es la de su gestión.
Según denuncian más de 50 asociaciones vecinales y sociales de Alicante, el supuesto “boom verde” promovido por el gobierno municipal es poco más que una operación cosmética que oculta una política de abandono ambiental en zonas clave del municipio. Las cifras son elocuentes: se han talado cientos de árboles maduros —algunos de más de 10 metros de altura— que daban sombra y frescor en paseos y plazas emblemáticas. A cambio, se han plantado nuevos ejemplares en los márgenes urbanos, sin garantías de supervivencia, ni planificación sostenible ni mantenimiento adecuado. SEGUIR LEYENDO
84. Hasta el pueblo me han robado
Perdida la idiosincrasia de la ciudad, ahora también me han robado la paz de la semana de vacaciones. La comida típica se sirve en platos con nombres en inglés, las chicharras parecen hablar con acento extranjero y los caminos de tierra se han llenado de gente convencida de estar haciendo el Camino de Santiago… aunque vayan en chanclas y con cámara al cuello.
Ya no puedo bañarme en bolas en el río sin sentirme observado. Ya no me esperan el higo chumbo ni las brevas maduras, ni puedo romper almendras como plan post-siesta. Donde antes había un bar con mantel de hule y olor a vino peleón, ahora hay alojamientos rurales. Donde se oía el repiqueteo de las fichas de dominó y las vecinas comentando el día a la fresca, hoy hay silencio, códigos QR y café de cápsula. SIGUE LEYENDO
85. Ser padre hoy: en realidad, no necesitamos un día especial
Ay, el Día del Padre ¡Qué emoción!. Esa efeméride que aún sobrevive entre desayunos a la cama (si tienes suerte), manualidades escolares hechas con más entusiasmo que destreza, y felicitaciones apresuradas entre reuniones de Zoom. Pero, seamos honestos: ¿de verdad necesitamos un día para celebrar lo que ya es un premio diario? ¡Ja! Ser padre en estos tiempos es un verdadero privilegio. Una experiencia intensa, enriquecedora y, por qué no decirlo, completamente agotadora.
Atrás quedaron los tiempos del padre distante, de pocas palabras, ese misterioso personaje que, como el mío, llegaba tarde del trabajo y era convocado únicamente para resolver ecuaciones de álgebra o para decidir si alguien estaba en «graves problemas». Hoy, ser padre es otra cosa. Desde el mismo día del parto —o mejor dicho, desde el primer trimestre de embarazo, porque también opinamos sobre el color del cochecito, vamos a las clases de preparación al parto y testamos la temperatura exacta del agua del baño— no parimos (de momento) pero estamos allí, hombro con hombro, dispuestos a orientar, proteger y mimar. LEER MÁS
86. El arte de disfrutar el momento: una lucha contra la insatisfacción
Vivimos en un mundo donde la prisa y la insatisfacción parecen haberse convertido en la norma. Nos cuesta disfrutar el presente porque nuestra mente está atrapada entre los lamentos del pasado y las preocupaciones del futuro. Esto genera una sensación constante de frustración y un estado de ansiedad que impide ver la belleza de lo que ya tenemos.
La depresión y el estrés (aunque no estén diagnosticados en muchos casos) son cada vez más comunes en una sociedad que nos empuja a medir nuestro valor en base a lo que conseguimos o dejamos de conseguir. El cortisol, la hormona del estrés, nos mantiene en un estado de alerta constante, haciéndonos sentir que nunca es suficiente, que siempre hay algo más que deberíamos estar logrando. SEGUIR LEYENDO
87. Libertad educativa : ´Oye, ¿ tu hija va a coger castellano o valenciano?´
Hace unos años, cuando se elevó a polémica artificial la efectividad del sistema educativo en Cataluña, hablábamos de ir a remolque de una u otra lengua vehicular, de la inmersión en las profundidades de uno u otro idioma, de su carácter local o universal, de motivaciones políticas, de adoctrinamientos, etc.
Me encendía. Implosionaba. Yo, como muchos, estuvimos dentro de ese sistema, pero, como suele pasar en estos casos, nuestras voces suelen obviarse. LEER MÁS
88. Se nos ha olvidado el «No a la guerra»
Resulta irónico que en plena celebración del día del Libro, en un país que aún arrastra desigualdades estructurales, donde la precariedad laboral convive con aulas masificadas, listas de espera sanitarias interminables y salarios científicos ridículos, es sumamente demoledor leer que el Gobierno de España invertirá 10.471 millones de euros adicionales en gasto militar. Más todavía cuando entre las primeras compras destaca una partida de 6 millones de euros en balas fabricadas en Israel, un Estado que en estos momentos es objeto de duras críticas internacionales por su ofensiva en Gaza. LEER MÁS
89. Salir airea, y airearse es bueno.
Hay quien sostiene que la muerte es una idea solemne; en mi caso, solo es una visitante rutinaria que entra sin llamar, se sirve un té imaginario y se queda mirando por la ventana como si esperara a alguien más interesante que yo. Nunca he sabido si debo ofrecerle asiento o recordarle, con una cortesía un poco inglesa, que mi casa no es pensión para pensamientos tan inoportunos. MÁS AQUÍ
90 ¿Dónde está el límite? Crónica hiperrealista de una derrota compartida
Vendí mi dignidad por un contrato. No uno de esos con firma solemne y foto para LinkedIn. No. Este era indefinido, sí, pero en un concepto muy diferente al “fijo” que mi padre entendía cuando me decía: “Estudia, que así conseguirás un buen trabajo para toda la vida”. El mío duró meses. Como todo lo que se emprende hoy en día.
El capitalismo feroz es así. No entiende de horarios flexibles, de fin de la jornada, de imposiciones, de que lo normal esté ya muy por encima de tu límite, de responder correos los domingos o de aceptar con buena cara que la “conciliación” era un lujo, no un derecho. LEER MÁS
91. ¿Gobernar sin saber? El problema estructural de la política española
Las lágrimas de Salomé Pradas, consellera de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, han reabierto un viejo debate que incomoda a todos los partidos, pero que atraviesa silenciosamente todos los niveles de la administración: ¿quién elige a los que nos gobiernan? ¿Por qué gobiernan? o, más bien: ¿por qué la autocrítica se hace siempre después y no antes o durante?
Pradas, visiblemente superada por la situación de emergencia tras el último temporal en la Comunidad Valenciana, asumía en público que no estaba preparada para gestionar una catástrofe de este tipo. Su sinceridad, más allá del momento emocional, pone de relieve una cuestión que va mucho más allá de su persona o de su cargo. Porque el problema no es ella. El problema es el sistema que la pone ahí. SEGUIR LEYENDO
92. La dignidad como guion: Deforme Semanal y el arte de alzar la voz
En el penúltimo capítulo de la gira por teatros de Deforme Semanal (que se cerrará el 21 de junio en Madrid), Lucía Lijtmaer e Isa Calderón nos regalaron casi una hora y media que debería considerarse patrimonio emocional de la izquierda feminista contemporánea.
Esta vez el hilo conductor fue La dignidad. No como concepto abstracto, sino como pulsión vital, como músculo de resistencia y, también, como espectáculo. Porque la honorabilidad, cuando se toma en serio, no puede ser silenciada, ni mucho menos encorsetada en un formato anodino encarnado por un anuncio de Kate Blanched o la voz masculinizada de las referentes de «La Transición». LEER MÁS
Todos aquellos que somos especialistas (secundarios) en buscarle 3 pies al gato, damos cierta impresión de seriedad que no se atiene a lo que somos realmente, porque en la cáscara invisible de la apariencia, no mostramos ciertas aptitudes graciosas sólo para gente con dotes expertas para eso que llaman humor inteligente.
En realidad, yo, envidio a los satélites de carcajada fácil. Los que no requieren de ironía o sarcasmo para mostrarte sus dientes. Los que se conforman con Los Morancos sin ser andaluces o, incluso, a los que se parten la caja con las españoladas del siglo XXI y las naderías que, últimamente, ha llevado al cine Santiago Segura, entre otros. MÁS
94. Alicante necesita más refugios climáticos ante el avance del calor extremo
En una reciente entrevista en el programa Hoy por Hoy Alicante, emitido por la Cadena SER, el climatólogo y catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, ha lanzado una seria advertencia: Alicante no está preparada para afrontar los efectos del calor extremo, que cada vez es más habitual durante los veranos en la ciudad.
Olcina ha subrayado la escasez de refugios climáticos en la capital alicantina, destacando que solo existe uno habilitado, situado en los Pozos de Garrigós, “alejado del centro y de las zonas más transitadas por turistas”. Estos espacios —destinados a ofrecer confort térmico y acceso a agua potable en días de temperaturas extremas— son fundamentales para proteger a personas mayores, niños, pacientes con enfermedades crónicas o visitantes no acostumbrados al calor intenso. SIGUE LEYENDO
95. El teletrabajo se consolida en Alicante como respuesta a los nuevos ritmos de vida
Cada vez más alicantinos optan por trabajar desde casa para conciliar mejor, reducir desplazamientos y adaptarse a una nueva realidad laboral.
El teletrabajo sigue ganando terreno en la provincia de Alicante, donde cada vez más profesionales encuentran en esta fórmula laboral una vía para adaptarse a los nuevos desafíos de la vida cotidiana: la conciliación familiar, el ahorro de tiempo y recursos, y la reducción del tráfico en unas carreteras ya de por sí saturadas. LEER MÁS
96. El sexto lugar. O el séptimo, da igual.
A los doce años, más o menos, dejé de ser el centro del universo…
Antes de eso, mi dibujo torcido era arte, mis bromas eran graciosas por defecto, y si corría lo bastante rápido, alguien siempre me aplaudía desde la línea de meta, aunque llegara el último. Luego, la vida –como una fila de espera eterna– me enseñó que nunca iba a ser el primero. Ni el más guapo, ni el más brillante, ni el más encantador. Con suerte, el sexto. Un lugar sin trofeo, pero con una dignidad rara: la de saberse dentro, sin esperar el podio.
El problema no fue tanto entenderlo, o asumirlo, sino, más bien, esa convivencia gradual con los demás y sus virtudes en alta definición, mientras las propias miserias se volvían arruga en la cara, manía en la sobremesa, silencio incómodo en una conversación donde deberías haber dicho algo mejor. Algo más brillante. Algo más bonito. SEGUIR LEYENDO
97. Es festivo, no hace falta hacer la compra hoy
Nos hemos acostumbrado a un ritmo frenético donde todo está disponible a cualquier hora, cualquier día. Hacer la compra un domingo, tener supermercados abiertos 24 horas o poder acceder a cualquier servicio en festivo parece lo normal. Pero no lo es, ni debería serlo. Detrás de cada comercio abierto hay personas que también merecen descansar, celebrar y compartir momentos con los suyos. El Día del Padre, como tantos otros festivos, es una oportunidad para reconectar con lo que importa: la familia, el descanso, el tiempo para uno mismo.
El 19 de marzo, Día de San José, muchos comercios de Alicante ajustan sus horarios, y aunque algunos supermercados y zonas de ocio se mantienen abiertos, lo cierto es que la mayoría de grandes superficies como Mercadona, Carrefour, Lidl, Alcampo, ALDI o Consum cerrarán sus puertas. Es una ocasión perfecta para hacer un alto en el camino y disfrutar del día sin la necesidad de consumir. Comer en casa, pasear, ver una película, leer un buen libro o simplemente descansar son planes tan válidos como necesarios. LEER MÁS
98. Oda al turismo: el milagro económico que solo beneficia a quien no vive aquí
¡Bendito sea el turismo! entre todas las opciones…
Nuestro oro líquido (cuando el aceite sube de precio), nuestro becerro de platino con chanclas y selfie stick. Qué sería de nosotros sin esa lluvia de visitantes con calcetines hasta la rodilla, buscando “authentic local experience” en una réplica de una réplica de algo que ya derribamos para construir un hotel con forma de crucero, o un edificio triangular…
Porque, vamos a ver, ¿quién necesita fábricas, agricultura, ciencia, tecnología o industrias culturales si podemos tener… tours de tapas? SEGUIR LEYENDO
99. Alicante de escaparate: cuando la ciudad se viste de gala para los touroperadores
Alicante se prepara para recibir a un grupo selecto de visitantes: touroperadores, periodistas especializados y agentes MICE. No es para menos. Hay que mostrarles la mejor cara de la ciudad, una que a veces ni siquiera los propios alicantinos reconocen. Entre el 20 de marzo y el 6 de abril, la ciudad se convertirá en un decorado de postal, con un itinerario tan pulido que ni la más mínima imperfección podrá empañar la experiencia de estos privilegiados espectadores.
(Y nosotros vamos a daros una visión un punto irónica de lo que visto como alicantinos, y alicantinas, supone, en realidad esta visita que el Ayuntamiento nos vende como la panacea del negocio…) LEER MÁS
100. ¿Realmente necesitamos comprar en Shein, Temu, Amazon y demás?
Vivimos en una época en la que la inmediatez y el precio parecen haberse convertido en los únicos criterios a la hora de comprar. Shein, Temu, Amazon y otras plataformas han logrado que, con dos clics, tengamos en casa desde una alfombrilla de baño hasta una muñeca sexual, pasando por siete jerséis cuando quizá solo necesitamos tres… o dos. Pero detrás de esta aparente comodidad se esconden preguntas incómodas, y experiencias personales que invitan a pararse un momento. LEER MÁS
















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